12 de marzo de 2026 | 11:31 am
Autoridades aún no presentan informe final sobre las fallas del apagón general del 23 de febrero
Santo Domingo, RD – A 17 días del apagón nacional ocurrido el pasado 23 de febrero y a más de dos semanas de que el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, anunciara que el 11 de marzo se presentaría el informe final, la Superintendencia de Electricidad (SIE) confirmó que el documento aún no ha sido entregado y no hay una fecha exacta para su publicación.

«Se está trabajando en eso», fue la única respuesta ofrecida por la entidad al ser contactada por este medio, sin ofrecer mayores detalles sobre el retraso.
El compromiso incumplido
El pasado 26 de febrero, Santos informó que el Comité de Fallas del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) presentaría los resultados preliminares de la investigación el 11 de marzo, fecha en la que también se anunciarían las medidas a adoptar . Incluso se programó una reunión para esa fecha con representantes del Ministerio de Energía y Minas, la Superintendencia de Electricidad, la Comisión Nacional de Energía y el Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico .
Sin embargo, al llegar la fecha prometida, el informe no fue revelado al público, y las autoridades tampoco han ofrecido explicaciones sobre la demora.
Avances y hallazgos preliminares
A pesar de que el informe final no ha sido presentado, diversas fuentes han dado a conocer que el Organismo Coordinador del SENI (OC-SENI) ya concluyó un análisis técnico que determinó las causas del evento y que incluso propone una serie de acciones correctivas .
Según la información disponible, el informe técnico establece que:
- El sistema operaba en condiciones normales al momento de la incidencia, con 2,836.83 megavatios (MW) de generación sincronizada y una demanda de 2,667.05 MW, lo que representaba una reserva operativa de 169.78 MW (6.4 %) .
- La falla se originó a las 10:50:33 de la mañana en la línea de transmisión de 138 kV Hainamosa-Villa Duarte .
- El incidente provocó variaciones en la frecuencia del sistema y la activación de mecanismos automáticos de protección, seguida por la salida de algunas unidades de generación, lo que contribuyó a la pérdida de tensión .
- Los sistemas de protección y control instalados en los últimos años funcionaron correctamente, permitiendo aislar la falla, limitar el alcance del evento y facilitar la recuperación progresiva del servicio sin daños permanentes en la infraestructura .
Medidas propuestas y comité de seguimiento
El informe recomienda una serie de acciones correctivas y mejoras operativas, entre las que se incluyen:
- Verificación y ajuste de sistemas de protección en líneas de transmisión .
- Instalación de protecciones diferenciales de barras en subestaciones .
- Optimización de controles operativos en unidades de generación para garantizar una respuesta más robusta ante variaciones del sistema .
- Aceleración del programa nacional de modernización de protección y operación de subestaciones en esquema de doble barra .
- Evaluación de tecnologías emergentes, como sistemas de almacenamiento de energía con baterías, para apoyar la regulación de frecuencia y los procesos de recuperación .
Además, se anunció la creación de un comité ejecutivo interinstitucional que se reunirá el tercer miércoles de cada mes para dar seguimiento a la implementación de las medidas .
Este comité estará integrado por el Ministerio de Energía y Minas, la Superintendencia de Electricidad, el OC-SENI, la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), las distribuidoras (Edenorte, Edesur y Edeeste), y generadores estatales y privados como Punta Catalina y Egehid .
El apagón que afectó a todo el país
El apagón del 23 de febrero ocurrió a solo tres meses de otra interrupción masiva registrada el 11 de noviembre de 2025 . En esta ocasión, el evento dejó fuera de servicio al Metro de Santo Domingo y el Teleférico, provocó caos en las calles por semáforos apagados y afectó servicios esenciales en gran parte del territorio nacional .
El ministro Santos había manifestado en su momento que la investigación debía ser exhaustiva, analizando «todos los aspectos posibles», sin descartar un eventual sabotaje . Sin embargo, a la fecha, esa hipótesis no ha sido confirmada ni descartada oficialmente.
Mientras la ciudadanía espera respuestas, el informe final que debía presentarse el 11 de marzo continúa sin ver la luz, y las autoridades se limitan a decir que «se está trabajando en eso».


