12 de febrero de 2026 | 10:48 am
Caos y sangre en el Parlamento turco: puñetazos durante la jura del controvertido ministro de Justicia
Ankara, 12 de febrero de 2026 — El hemiciclo de la Gran Asamblea Nacional de Turquía se convirtió este miércoles en un escenario de violencia física abierta, cuando diputados oficialistas y de la oposición se enzarzaron en una trifulca a puñetazos, empujones y forcejeos durante la ceremonia de juramento del nuevo ministro de Justicia, Akın Gürlek.

El detonante fue el intento de legisladores del Partido Republicano del Pueblo (CHP) —principal fuerza opositora— de impedir que Gürlek, exfiscal jefe de Estambul y figura altamente polémica por su rol en numerosas causas contra opositores, alcaldes del CHP y críticos del gobierno, subiera a la tribuna para prestar juramento.

La tensión escaló en segundos: los opositores ocuparon la tribuna, los diputados del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) formaron un cordón protector alrededor del ministro, y lo que comenzó como gritos y empujones derivó rápidamente en una pelea campal.
Entre los golpes más destacados se reportó la fractura de nariz del diputado del CHP Mahmut Tanal, mientras videos y testimonios describen un intercambio de puñetazos entre parlamentarios de ambos bandos, incluido el diputado oficialista Osman Gökçek.

El presidente de la Asamblea suspendió la sesión por quince minutos ante el escándalo, pero Gürlek finalmente pudo completar su juramento, protegido por un círculo humano de diputados del AKP.
Contexto de la polémica
El nombramiento de Gürlek, decretado por el presidente Recep Tayyip Erdoğan en una reciente reestructuración del gabinete, ha sido calificado por la oposición como un nuevo golpe al Estado de derecho y una señal de mayor control político sobre el Poder Judicial.
El episodio de hoy, lejos de ser un incidente aislado, refleja la profunda polarización que sacude a la política turca y pone en evidencia hasta qué punto las instituciones democráticas se tambalean bajo la presión de las disputas de poder.
Mientras los ánimos se calman en los pasillos de Ankara, la pregunta que queda flotando es clara: ¿hasta dónde llegará la confrontación en el Parlamento turco antes de que la violencia verbal vuelva a convertirse en física?

