13 de marzo de 2026 | 2:28 pm
Científicos Logran la Primera Prueba Directa de la Existencia de una Esquiva Molécula: Los Tetróxidos Ricos en Oxígeno
Madrid, España – Un equipo internacional de investigadores ha conseguido un hito en el mundo de la química: la primera observación directa de los tetróxidos ricos en oxígeno, unas moléculas de vida extremadamente corta cuya existencia solo se había podido inferir mediante pruebas indirectas o en condiciones de laboratorio de frío extremo.

El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Science Advances, tiene profundas implicaciones para disciplinas tan diversas como la química atmosférica, la ciencia de la combustión, la bioquímica y la medicina .
Un Fantasma Químico Atrapado por Primera Vez
Las primeras teorías sobre estas moléculas se formularon en la década de 1950. Los científicos postularon que los tetróxidos aparecían durante un fugaz instante cuando dos radicales orgánicos reaccionaban entre sí, creando una estructura con cuatro átomos de oxígeno alineados. Este proceso se conoce como el mecanismo de Russell.
A pesar de su efímera existencia —desaparecen en cuestión de milisegundos—, juegan un papel crucial en todos los procesos donde compuestos orgánicos se oxidan en contacto con el aire, desde los incendios forestales y los motores de combustión, hasta procesos a baja temperatura en la atmósfera terrestre y en el interior de los organismos vivos.
La Técnica que lo Hizo Posible
El equipo, liderado por el Instituto Real de Tecnología (KTH) de Suecia en colaboración con investigadores estadounidenses, utilizó una técnica de espectrometría de masas especialmente perfeccionada para detectar moléculas altamente inestables sin destruirlas.
Gracias a esta innovación, no solo confirmaron su presencia, sino que realizaron un descubrimiento clave: en el aire, los tetróxidos son relativamente estables, pudiendo existir a temperatura ambiente, sin necesidad del frío extremo de experimentos previos.
Implicaciones de Gran Alcance
La capacidad de estas moléculas de existir en condiciones ambientales normales abre nuevas vías de investigación. Según explicó el KTH, «pueden seguir pasos de reacción inesperados y dar lugar a productos de oxidación inesperados«, lo que influye directamente en:
- Atmósfera: El tiempo que contaminantes como disolventes de pintura o el humo permanecen en el aire, así como la formación de otros compuestos atmosféricos y partículas de aerosol.
- Medicina: La investigación sobre el estrés oxidativo y las terapias contra el cáncer. La científica Barbara Nozière, del KTH, señaló que el mecanismo de Russell ya se utiliza en nuevos enfoques terapéuticos, y este hallazgo podría optimizarlos.
La vida útil de estas moléculas, que oscila entre 0.2 y 200 milisegundos, ayudará a los científicos a comprender la velocidad de ciertas reacciones y qué otros productos pueden generar, abriendo una ventana a un mundo químico hasta ahora invisible.


