9 de febrero de 2026 | 10:35 am
Comicios y las bandas, los grandes retos de la nueva gestión en Haití
Santo Domingo – 9 de febrero de 2026 – Alix Didier Fils-Aimé asumió formalmente la dirección del Gobierno haitiano tras la conclusión del periodo del Consejo Presidencial de Transición (CPT), en medio de una profunda crisis institucional y un fuerte respaldo internacional, especialmente de Estados Unidos, que desplegó tres buques de guerra en las costas haitianas para garantizar estabilidad durante la transición.

El traspaso de poder se realizó el sábado cuando el presidente saliente del CPT, Laurent Saint-Cyr, entregó las riendas del Ejecutivo a Fils-Aimé, quien prometió enfrentar con rigor las bandas armadas y organizar elecciones inclusivas que devuelvan el poder a líderes elegidos libremente por el pueblo.
“Nuestra unión nos hará invencibles. Las bandas y quienes las apoyan serán perseguidas. El Estado recuperará cada zona ocupada hasta que todos los niños puedan ir al colegio sin miedo”, declaró Fils-Aimé tras presidir su primer Consejo de Ministros.
El nuevo primer ministro enfatizó que no habrá tregua ni descanso hasta que las familias haitianas puedan vivir en paz, y que la Policía y las Fuerzas Armadas actuarán con “rigor, coordinación y continuidad”.
Respaldo internacional y llamados a la cohesión
Tanto República Dominicana como Estados Unidos expresaron su apoyo a la nueva autoridad haitiana y llamaron a preservar la cohesión institucional.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano exhortó al liderazgo político haitiano a mantener el respaldo a las nuevas autoridades y enviar señales claras de consenso y responsabilidad, en un momento “particularmente delicado” para el país vecino.
Por su parte, Estados Unidos reiteró su compromiso de cooperación con las autoridades haitianas y socios regionales, subrayando que los esfuerzos para recuperar la seguridad deben ser liderados por los propios haitianos.
La ventana de esperanza y los desafíos pendientes
El excónsul de Haití en República Dominicana, Edwin Paraison, calificó la transición como un proceso previsto dentro del sistema político haitiano y no como un vacío de poder. Reconoció que las nuevas autoridades enfrentan un “escenario complejo”, pero ve una “ventana de esperanza” impulsada por el respaldo estadounidense.
“La prioridad número uno es restablecer el orden para las elecciones”, concluyó Paraison.
Los principales retos que enfrenta el nuevo Gobierno son:
- Desmantelar el poder de las bandas criminales que controlan gran parte de Puerto Príncipe y otras zonas clave.
- Organizar elecciones creíbles e inclusivas que pongan fin a la crisis institucional desatada tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021.
- Recuperar la confianza de la población y de la comunidad internacional en medio de una grave crisis humanitaria, económica y de gobernabilidad.
El respaldo de Estados Unidos y la presión regional podrían abrir un camino hacia la estabilización, pero el éxito dependerá de la capacidad del nuevo liderazgo haitiano para articular una respuesta efectiva contra la violencia armada y avanzar hacia la normalidad institucional.
Diario Libre – Siguiendo de cerca la evolución de la crisis haitiana

