Skip to content

9 de febrero de 2026 | 10:34 am

¿Cuánto cobró Bad Bunny por el show de medio tiempo del Super Bowl 2026?

Compartir Noticia

El artista puertorriqueño hizo historia el domingo 2 de febrero de 2026 al convertirse en el primer latino en encabezar de forma solista el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX (transmitido por Apple Music), ante más de 120 millones de espectadores en vivo y miles de millones en reproducciones posteriores. Sin embargo, al igual que Prince, Beyoncé, Shakira, Jennifer Lopez, The Weeknd, Rihanna y prácticamente todos los artistas que han pisado ese escenario, Bad Bunny no recibió un pago millonario por su actuación.

¿Por qué no cobra nadie?

La NFL y sus socios (Apple Music en este caso) no pagan honorarios tradicionales a los artistas del Halftime Show. Lo que sí cubren son:

  • Gastos de producción (escenario, vestuario, ensayos, coreografías, efectos especiales, etc.), que suelen superar los US$10–15 millones.
  • Algunos pagos simbólicos por tiempo de ensayos y días de preparación (cifras mínimas comparadas con lo que genera una sola fecha de gira).

El resto del “pago” viene del efecto Super Bowl: una exposición global sin precedentes que se traduce en millones (a veces decenas de millones) de dólares indirectos.

¿Cuánto “ganó” realmente Bad Bunny?

Aunque no hay cifras oficiales, analistas de la industria y expertos en valoración de marca estiman que el impacto económico para Bad Bunny por liderar el Halftime Show 2026 supera ampliamente los US$20–50 millones en valor generado en los primeros 12–18 meses posteriores al evento. Entre los principales beneficios:

  • Streaming y ventas digitales: Incremento masivo en reproducciones de su catálogo en Spotify, Apple Music, YouTube, etc. (históricamente, artistas ven alzas de 50–300 % en las semanas siguientes).
  • Revalorización de giras y shows: Mayor demanda y precios más altos en futuras presentaciones.
  • Contratos publicitarios y patrocinios: Aumento significativo en el valor de marca para marcas asociadas (Adidas, Corona, Cheetos, etc.).
  • Merchandising y licencias: Ventas récord de ropa, accesorios y productos oficiales.
  • Consolidación global: Refuerzo de su estatus como el artista latino más influyente del planeta.

En resumen: Bad Bunny no cobró un cheque por el show, pero el Super Bowl le “pagó” con la mayor campaña publicitaria gratuita que un artista puede recibir en el mundo.

El show que hizo historia
Bad Bunny abrió con “Tití me preguntó” y cerró con un grito de “¡Qué rico es ser latino!”, llevando a la audiencia a una fiesta cargada de símbolos puertorriqueños y latinos. Invitó a Cardi B, Karol G, Pedro Pascal, Jessica Alba, Young Miko, y sorpresas finales con Lady Gaga y Ricky Martin. El vestuario incluyó un traje blanco de Zara, tenis Adidas y un reloj Royal Oak de Audemars Piguet valorado en cientos de miles de dólares. También hubo una boda real en vivo (confirmada por Variety), convirtiendo el espectáculo en uno de los más comentados y culturalmente relevantes de la historia del Super Bowl.

Conclusión
En el Super Bowl, el dinero no siempre se cobra antes del show… a veces se multiplica después. Y para Bad Bunny, ese multiplicador fue monumental.

¿Tú qué opinas? ¿Valió la pena la exposición aunque no haya habido cheque directo?