13 de abril de 2026 | 12:40 am
Dominicanos en EE. UU. dominan solicitudes de cambio de nombre
Santo Domingo, RD – El cambio de nombre en República Dominicana se ha convertido en un fenómeno cada vez más frecuente desde la entrada en vigencia de la Ley número 4-23, Orgánica de los Actos del Estado Civil, que trasladó esta competencia al Tribunal Superior Electoral (TSE) y simplificó el proceso, que antes podía requerir incluso un decreto del presidente de la República.

Desde 2023 hasta 2026, el TSE ha recibido 1,298 solicitudes de cambio de nombre, según sus propios datos. De estas, el tribunal ha dado respuesta a 1,167 casos, de los cuales 986 fueron acogidos, lo que equivale al 84.49% de aprobación.
Dominicanos en el extranjero lideran las solicitudes
Una revisión de los últimos 50 casos que ya fueron resueltos mediante sentencia revela un patrón claro: la mitad de las solicitudes está vinculada a dominicanos en el extranjero, principalmente en Estados Unidos.
En muchos casos, el cambio responde a la necesidad de adaptar la identidad a otro país, hacerla coincidir con documentos extranjeros o evitar confusiones de género.
Casos destacados:
- Gerardo Florentino solicitó convertirse en Geraldo tras adquirir otra ciudadanía.
- Rosario, residente en España, enfrentaba una confusión cultural ya que «Rosario» es comúnmente un nombre femenino en ese país, por lo que optó por llamarse Fernando Rosario.
- Colombina Mercedes, residente en Nueva York, eliminó su primer nombre y pasó a ser simplemente Mercedes.
- Rafael agregó el nombre Alvin para hacer coincidir su identidad con documentos en Estados Unidos.
Este tipo de solicitudes está previsto en el reglamento del TSE, que permite el cambio cuando el ciudadano ha adquirido otra nacionalidad o ha modificado su nombre fuera del país.
Nombres anticuados y modernización
El análisis también evidencia una tendencia marcada hacia la modernización de los nombres. Muchos dominicanos optan por eliminar nombres tradicionales o considerados anticuados y sustituirlos por otros más actuales.
| Nombre original | Nombre cambiado |
|---|---|
| Esmeraldo Bienvenido | Geraldo |
| Doroteo Saturnino | Miguel Alexander |
| Clemena Silis | Nancy |
| Juan de Dios | Yeiren |
| Wilfrido | Wilfredo |
| Cinthia | Cynthia |
En otros casos, la supresión de nombres es frecuente, como Katherine Altagracia (eliminó «Altagracia») o Mariel Emmanuel (eliminó el primer nombre asociado comúnmente al género femenino).
Otra tendencia es el abandono de los diminutivos o formas infantiles: Pedrin pasó a ser Pedro; Joselito pasó a ser Jonel. Este tipo de nombres, que antes eran aceptados al momento del registro, actualmente son rechazados por las oficialías del estado civil en virtud de la Ley 4-23.
Cambios por experiencias negativas
En menor medida, hay cambios motivados por experiencias negativas:
- Mostapha alegó que su nombre le había generado problemas raciales al ser asociado con un origen árabe que no tenía, por lo que decidió cambiarlo a Edy.
- Una menor llamada Tomasa Rosalis modificó su nombre debido a situaciones de acoso escolar.
Solicitudes rechazadas
No todas las solicitudes prosperan. Algunos ciudadanos acuden al TSE con trámites que no le corresponden, como rectificaciones de errores o cambios de apellidos, lo que provoca inadmisiones o rechazos. Un ejemplo es el caso de Nurys, quien intentó modificar un nombre mediante un procedimiento que no era competencia del tribunal.
Mujeres lideran los procesos
Las estadísticas del TSE muestran que:
| Género | Solicitudes | Porcentaje |
|---|---|---|
| Mujeres | 651 | 50.1% |
| Hombres | 491 | 37.8% |
| Menores | Resto | — |
Esto confirma que las mujeres encabezan los procesos de cambio de nombre en el país.
Evolución de las solicitudes por año
Los datos reflejan un volumen sostenido de solicitudes en los últimos años:
| Año | Solicitudes |
|---|---|
| 2023 | 435 |
| 2024 | 348 |
| 2025 | 407 |
La mayoría corresponde a adultos, lo que indica que el cambio de nombre se ha convertido en una decisión personal frecuente, más que en una simple corrección administrativa.


