22 de septiembre de 2025 | 1:01 am
EE.UU. y Venezuela: Juego de Gato y Ratón en el Caribe
San Juan, Puerto Rico, 22 de septiembre de 2025 – Estados Unidos y Venezuela protagonizan un pulso en el mar Caribe, con ataques navales, acusaciones cruzadas y un despliegue militar en Puerto Rico que escalan las tensiones. Desde el 2 de septiembre, operativos estadounidenses contra lanchas vinculadas al narcotráfico han dejado 14 muertos, mientras Caracas denuncia violaciones de soberanía. El presidente Donald Trump presiona por repatriaciones y sanciones, y Maduro responde con ejercicios militares y alianzas con Rusia.
Análisis: “Washington busca cansar a Maduro con presión constante, mientras Caracas exhibe respaldo externo para contrarrestar el aislamiento.”

Incidentes Recientes
- Operativos Antinarcóticos: El 2 de septiembre, un ataque a una lancha dejó 11 muertos en aguas internacionales. El 15, otro incidente causó 3 fallecidos. El 19, un tercer golpe confirmó la estrategia del Comando Sur.
- Incidente del Atunero: El 15 de septiembre, un buque de guerra estadounidense abordó un atunero venezolano en su Zona Económica Exclusiva. Washington admitió la inspección, pero negó irregularidades.
- Despliegue en Puerto Rico: Cinco cazas F-35 aterrizaron en Roosevelt Roads, Ceiba, con planes para 10 en total, consolidando la isla como base para patrullas aéreas y operaciones navales.
Retórica y Estrategias
- Trump: Exigió repatriar presos y personas con enfermedades mentales de Venezuela, amenazando con “un precio incalculable”. Marco Rubio, secretario de Estado, defendió los ataques como contra “narco-terroristas”.
- Maduro: Denunció una “política de agresión” y abrió a contactos discretos vía Richard Grenell. Firmó en mayo un pacto con Vladímir Putin para cooperación energética y militar.
- Objetivos: EE.UU. proyecta fuerza en su esfera de influencia, advirtiendo a aliados de Caracas. Maduro busca ganar tiempo con retórica y alianzas.
Implicaciones Regionales
El Caribe, espacio prioritario para Washington, ve aumentada la vigilancia naval y aérea. La presión migratoria (deportaciones condicionadas) afecta rutas y aeropuertos vecinos. El tablero, con despliegues y operaciones selectivas, podría escalar a un choque mayor.

