19 de marzo de 2026 | 8:00 am
“El desorden está poniendo en peligro a nuestros hijos”

Hoy no escribo desde la razón. Escribo desde el miedo.
Esta mañana dejaba a mi hija en la universidad.
Un momento simple… hasta que dejó de serlo.
Ella abrió la puerta, dio unos pasos,
y un motorista apareció en vía contraria directo hacia ella.
En ese segundo no pensé en imprudencia.
Pensé: le puede pasar algo.
Y ahí lo entendí.
No estamos criando hijos en libertad… estamos criando hijos en alerta.
Nos despedimos con un “Dios te cuide” que pesa más de lo que debería.
Vivimos pendientes. Preocupadas. En tensión.
Porque no es solo el tránsito.
Es la sensación constante de que nadie está poniendo orden.
Hoy no fue una autoridad la que evitó algo peor.
Fue un ciudadano que gritó:
“¡Cuidado con la joven!”
Y eso… dice mucho.
Como madres y padres, vivimos una contradicción:
queremos soltarlos seguros… pero los soltamos con miedo.
Y no debería ser así.
No podemos normalizar el caos.
No podemos acostumbrarnos al peligro.
No podemos criar desde el miedo… aunque el entorno nos empuje a eso.
Porque ser madre también es esto: levantar la voz cuando lo incorrecto se vuelve
costumbre.
“El peligro no puede seguir siendo parte del camino… y el miedo no puede ser el precio de ser madre.”


