5 de marzo de 2026 | 10:31 am
La OMSA, de eje del transporte público a sistema de respaldo
Santo Domingo – 5 de marzo de 2026 – Hace dos décadas, la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) se proyectaba como el gran articulador del transporte urbano en el Gran Santo Domingo: seguro, limpio, organizado y pensado para sectores de menores ingresos. Hoy, tras años de declive, aparece como un recurso de emergencia: el sistema al que se recurre cuando el Metro, el Teleférico o los corredores privados fallan.

El contraste quedó patente en el apagón general del lunes 23 de febrero de 2026, cuando el Teleférico quedó paralizado y la OMSA tuvo que desplegar autobuses gratuitos para aliviar la crisis. La imagen fue casi metafórica: un operador que alguna vez aspiró a liderar el transporte público, reducido ahora a función de apoyo.
Declive en cifras
- Pico histórico: 29.9 millones de pasajeros en 2022.
- Caída abrupta: poco más de 16 millones anuales desde 2023.
- Recaudación: RD$265.9 millones (muy por debajo de lo proyectado).
- Presupuesto 2026: RD$3,000 millones, con RD$265 millones destinados a vehículos y equipos.
Realidad en las calles
En paradas como Prolongación 27 de Febrero con Los Beisbolistas (ruta C1–Las Caobas), los pasajeros esperan bajo el sol mientras autobuses con pintura gastada, puertas dobladas y asientos mojados llegan con retrasos. Los cobradores anuncian rutas incompletas (“Llegamos hasta el Huacalito”) y los usuarios prefieren pagar RD$40 en voladoras antes que esperar la OMSA a RD$15.

Muchos conductores y pasajeros coinciden en que el servicio “dura mucho”, los autobuses llegan con problemas mecánicos y las rutas cambian sin aviso. El calor, el olor a humedad y las discusiones entre usuarios y cobradores son frecuentes.
Competencia y nuevos corredores
La OMSA comparte calles con:
- Choferes tradicionales
- Corredores privados (como Winston Churchill y Independencia)
- Metro y Teleférico
- Nuevos corredores reformados del propio Intrant
En rutas como la 27 de Febrero, los autobuses estatales compiten con consorcios privados que ofrecen vehículos más nuevos, aire acondicionado y pago electrónico (RD$35), aunque con menos cobertura en zonas populares.
Futuro incierto
La OMSA mantiene rutas hacia zonas francas y la UASD, pero su apuesta ahora es el Proyecto de Corredores Reformados, con meta de movilizar más de 54 millones de pasajeros en 2026 y recaudar RD$1,900 millones anuales. Sin embargo, no está claro cómo lograr ese salto en medio de una demanda que no alcanza para todos y una infraestructura envejecida.
Mientras la ciudad se mueve cada vez más rápido, la OMSA —que alguna vez prometió ser el eje del transporte— sigue buscando su lugar en un mosaico donde ya no es protagonista, sino respaldo de emergencia.
Diario Libre – De gran articulador a última opción: la OMSA en dos décadas de transformación del transporte urbano


