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18 de diciembre de 2025 | 12:00 am

Más allá del “no se puede”: la pedagogía silenciosa de la resignación y el arte de intentarlo

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Un análisis sobre cómo la frase que limita se convierte en identidad, y por qué la dignidad comienza cuando dejamos de aceptar como destino lo que solo es imposición aprendida.

Por Lic. Jeffrin G. Pacheco Reyes – Hay frases que no hacen ruido, pero dejan huellas profundas. Una de ellas es el repetido y cómodo “no se puede”. No siempre se dice con mala intención; a veces nace del miedo disfrazado de prudencia o de la costumbre disfrazada de sensatez. Sin embargo, su efecto suele ser devastador: detiene antes de empezar.

Quienes lo repiten olvidan lo que expresó Winston Churchill: “El éxito es ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”. Y yo me permito agregar, desde la experiencia: hasta conseguirlo.

La Pedagogía Silenciosa de la Resignación

A lo largo de la vida, aprendemos a convivir con esa expresión. La escuchamos en casa, en la escuela, en la calle, incluso en nuestra propia cabeza. Poco a poco se nos enseña que hay sueños que no nos corresponden, caminos que no son para nosotros y metas que conviene no mirar demasiado alto. Así se va construyendo, casi sin darnos cuenta, una educación en la resignación.

“El problema no es que existan límites. Los hay. El verdadero problema aparece cuando esos límites dejan de ser circunstancias temporales y pasan a convertirse en identidades permanentes; cuando el ‘no se puede’ deja de describir una dificultad y empieza a definir quién creemos que somos”.

La Emoción que nos Inmoviliza

El biólogo Humberto Maturana lo explicó con lucidez: “Las personas cambian cuando cambia la emoción desde la cual actúan”. Ahí está una de las claves. El “no se puede” no es solo una idea; es una emoción aprendida. Y mientras esa emoción no se transforme, ningún cambio verdadero es posible.

He aprendido que no hay nada más peligroso que una persona que renuncia antes de intentar. No por falta de talento, sino porque fue convencida —a veces por otros, a veces por sí misma— de que no valía la pena.

Un Llamado a la Exploración y a la Confianza

Por eso, muchos psicólogos sostienen que no se debe educar únicamente desde la prohibición constante. Decirle todo el tiempo a un niño “no toques”, “no hagas”, “no puedes”, limita su capacidad de descubrir, explorar y confiar en sí mismo. Aprender también implica intentar, equivocarse y volver a intentar.

No se trata de romantizar los obstáculos. Se trata de comprender algo esencial: la dignidad comienza cuando uno deja de aceptar como destino lo que solo es imposición. Muchas de las barreras más sólidas no están afuera; están dentro, reforzadas por años de repetición y duda.

Una Conversación que Empieza Hoy

La historia personal de cada quien confirma algo evidente: ningún avance real nació de la obediencia ciega al “no se puede”. Todo crecimiento auténtico fue impulsado por alguien que decidió ir un poco más allá, aun con temor, aun sin garantías.

Este escrito nace de una vivencia personal y de un reciente encuentro con Tito Aponte, quien conformó un grupo de padres e hijos para recomendar libros, compartir experiencias y brindar consejo. Acepté sumarme de inmediato, pensando que estas reflexiones eran una buena forma de iniciar esa conversación con los jóvenes.

“Ir más allá del ‘no se puede’ no es arrogancia. Es honestidad con uno mismo. Es preguntarse, en silencio, si de verdad no es posible… o si simplemente nunca se intentó con toda la voluntad, con toda la disciplina y con todo el coraje”.

Este mensaje va especialmente para ellos, para todos los jóvenes: no permitan que nadie —ni siquiera ustedes mismos— decida hasta dónde pueden llegar. El día que aceptan un “no se puede” sin cuestionarlo, ese día no pierden una oportunidad… se pierden a ustedes mismos.

Quizás no todo salga bien. Quizás no todo se logre. Pero hay algo peor que fallar: renunciar sin haberlo intentado.

El autor es Licenciado en Derecho y profesor universitario, con una amplia trayectoria en el análisis del desarrollo personal y el liderazgo.