12 de febrero de 2026 | 10:22 am
Princesas en San Valentín
Cuando las madres también se coronan
A simple vista, la imagen podría parecer solo una fiesta temática: un grupo de mujeres adultas vestidas de princesas frente a un castillo de fantasía. Glitter, capas, coronas y risas.

Pero lo que esa foto realmente captura es algo más profundo.
Como cada año, un grupo de amigas todas madres, profesionales, mujeres con agendas llenas y responsabilidades que no descansan decidimos celebrar el Día de la Amistad. Esta vez con un giro inesperado: cada una debía elegir su princesa y reinterpretarla con un toque moderno y dominicano.
Al principio sonó infantil. Luego exagerado.
Pero llegó el día y todas cumplimos.
Y entendí algo.
Crecimos viendo cuentos donde la princesa espera ser rescatada. Nosotras ya no estamos en esa etapa. Somos madres que toman decisiones difíciles, que resuelven crisis, que negocian en la oficina y luego revisan tareas en la noche. Somos mujeres que sostienen su propio reino.
Esa noche no hubo competencia. No hubo comparación. Nos coronábamos unas a otras.
Debajo del glitter había historias de sacrificio, de cansancio acumulado, de metas cumplidas en silencio. Había mujeres que no esperan un príncipe porque aprendieron a salvarse solas.
San Valentín suele enfocarse en el amor de pareja. Pero el amor también está en la amiga que te entiende cuando dices “estoy agotada”, en la que celebra tu logro sin sentir amenaza, en la que te recuerda que sigues siendo tú más allá del rol de mamá.
Vestirnos de princesas no fue volver a la infancia. Fue recordar que seguimos siendo mujeres completas, no solo madres, no solo profesionales.
Y que cuando las madres se juntan, no compiten.
Se fortalecen.
Se inspiran.
Se coronan.
Porque la verdadera corona no es la que se ve en la foto.
Es la que llevamos todos los días… incluso cuando nadie la nota.

