14 de abril de 2026 | 12:21 pm
La autopista 6 de Noviembre: donde la muerte intercepta a muchos antes de llegar a casa
San Cristóbal, RD – Jesús se levanta temprano, como siempre, y por un instante olvida que la mecedora frente a la suya está vacía. Durante 31 años, su primer ritual del día fue compartir café con su esposa, Níquida Espinoza Reyes. Aunque muchos le dicen que intente olvidarla, él sabe que eso es imposible.

Hace dos años, Níquida había regresado de España, a pocos días de cumplir 55 años. La mañana del 1 de agosto de 2025 se despidieron con besos y una frase que hoy resuena en su memoria: «Ve con Dios todo el tiempo». Horas después, Jesús reconoció en un video del accidente el pie y los tenis de su esposa. Níquida había muerto junto con otras cuatro personas cuando un camión impactó violentamente la motocicleta en la que viajaba mientras esperaba para cruzar.
1999: el nacimiento de una promesa
Lo que en 1999 fue inaugurado como una vía de progreso para agilizar el transporte y descongestionar la entrada a San Cristóbal, se ha transformado en un escenario de luto constante. La autopista 6 de Noviembre no es hoy solo una vía de comunicación, sino un corredor de tragedia, donde las estadísticas de siniestros compiten con la velocidad de los vehículos que la transitan.

Los datos hablan
Entre 2020 y 2024, la vía registró 169 accidentes, con 203 fallecidos y 413 heridos, según cifras del Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi) del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) . El 2024 fue el año más crítico: 61 accidentes y 78 muertes.
«No hay régimen de consecuencia»
El dirigente comunitario Elvis Rodríguez describe la situación en la autopista como una «carnicería humana» que las autoridades han ignorado.

Desde la perspectiva de Kenia González, CEO de Mujeres en la Vía, los datos de esta carretera no apuntan principalmente a fallas de infraestructura, sino a un vacío en la aplicación de la Ley 63-17 de movilidad, tránsito y transporte terrestre: «No hay un régimen de consecuencia; la ley está ahí, pero no se cumple» .
Los anillos de boda que Lorianny nunca compró
El 4 de abril de 2025, la vida de Lorianny Javier cambió para siempre. Su pareja, Jairo Sánchez, de 35 años, fue atropellado al intentar cruzar la vía. Lorianny presenció el accidente mientras almorzaba cerca de la autopista. Hoy enfrenta sola la crianza de sus tres hijos, con la ausencia de los planes que compartían, como casarse ese mismo año.

El observatorio del Intrant indica que los accidentes en la autopista se concentran durante las jornadas laborales y en los desplazamientos de retorno a casa: entre las 6:00 y las 11:59 de la mañana, y de las 12:00 del mediodía a las 5:59 de la tarde.
No regresó
A doña Casilla Acevedo ya casi no le quedan palabras para hablar de esa autopista. En menos de dos años ha enterrado a dos hijos. El más reciente, Ricardo Moya, de 46 años, murió hace un mes y medio en el cruce La Preventiva, en Najayo Arriba.
Sobrevivir también deja marcas
Roberto Badio, un motorista, sobrevivió hace tres años a un accidente en el cruce de Engombe, cuando una camioneta lo impactó. El conductor huyó, dejándolo herido. El choque le provocó una fractura en el brazo que requirió cirugía.
Falta de iluminación, señalización y educación vial
Alexander Feliz sufrió un accidente en el kilómetro cinco debido a la oscuridad de la vía y la falta de visibilidad. El arquitecto Mayobanex Suazo advierte que las soluciones aisladas no son suficientes: «Tan solo un 14% de las personas utiliza los puentes peatonales«. Señala que la autopista tiene poca iluminación y que, junto al crecimiento del parque vehicular —con más del 50% de motores—, la vulnerabilidad aumenta.

Las soluciones
Frente a este escenario, los expertos insisten en la necesidad de un régimen de consecuencias real:
- Ir más allá de la multa económica, incorporando suspensión de licencias, incautación de vehículos y tipificación de conductas temerarias como faltas graves con implicaciones penales.
- Educación vial permanente, no como operativos de temporada.
- Mejorar la iluminación de la vía, presencia de agentes de tránsito, instalar radares fijos de velocidad y utilizar reductores que adviertan la proximidad de cruces peligrosos.
Los reductores funcionan, pero «se los roban»
El dolor de Clotilde Castro sigue intacto tras la muerte de su hija, Massiel Aybar, de 26 años, atropellada el 6 de septiembre en el cruce de Quita Sueño. El chofer Eimer Santana advierte que, aunque se han colocado reductores de velocidad, muchos han sido «robados» , permitiendo que el peligro persista.

La radiografía de los tramos
| Tramo | Situación |
|---|---|
| Comunidad Doña Ana | Cierre de cruces sin alternativas seguras |
| El Carril de Haina | Puente peatonal motorizado ha mejorado la situación |
| Hatillo | Vecinos proponen elevados para separar flujos |
| Los Molinas y Semilla | Accidentes constantes; proponen cerrar pasos y construir elevados |
| Yaguate | Múltiples comunidades obligadas a interactuar con la vía de alta velocidad |
Conclusión
Los expertos Mayobanex Suazo y Kenia González afirman que la solución requiere un enfoque integral: reorganización de cruces basada en estudios técnicos, mejora del alumbrado, control estricto de la velocidad, presencia constante de agentes de tránsito, educación vial y un régimen de consecuencias efectivo.


